La exigencia por condiciones dignas de trabajo y atención médica de calidad en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cobró nueva fuerza tras una multitudinaria marcha en la Ciudad de México. A la protesta, inicialmente encabezada por médicos y enfermeras, se sumaron trabajadores sociales, personal de guarderías, intendencia, camilleros, operadores de ambulancias, administrativos y, de manera notable, los propios derechohabientes.

Miles de manifestantes provenientes de más de una decena de estados —incluyendo Morelos, Puebla, Querétaro, Guerrero y el Estado de México— marcharon durante la tarde del martes desde el Centro Médico Nacional Siglo XXI hasta las oficinas centrales del IMSS en Paseo de la Reforma. El saldo de la movilización fue reportado como blanco por las autoridades capitalinas.


Crecimiento del pliego petitorio

Junto con el tamaño del contingente, las demandas también crecieron. El movimiento exige ahora que el presupuesto destinado al sector salud alcance al menos el 7% del Producto Interno Bruto (PIB) del País, además de impulsar reformas a la Ley del Seguro Social para garantizar la viabilidad financiera de la institución a largo plazo.

En vísperas de la consulta salarial 2026-2027 convocada por el Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), la base trabajadora anticipó que votará por el "no" para rechazar tajantemente la oferta de un aumento del 2.9% al sueldo tabular.


"Héroes del Covid" olvidados

Durante el recorrido, varios trabajadores vistieron trajes blancos de protección biológica para recordar que hace apenas unos años fueron nombrados "héroes" durante la pandemia, mientras que hoy aseguran estar "olvidados en la nómina".

Los testimonios recabados durante la protesta coinciden en la grave falta de material básico. “No hay jeringas, alcohol ni pañales, también falta personal; nos toca atender 20 pacientes en 12 horas de servicio, así no se puede brindar una atención de calidad”, expuso José, un estudiante de enfermería y trabajador del Hospital General de Zona número 32.

Frente a las oficinas centrales del instituto, los manifestantes advirtieron que esta lucha apenas comienza y que están dispuestos a salir a marchar cada 15 días si las autoridades y la dirigencia sindical mantienen una postura de intransigencia ante la crisis operativa que viven todos los días.


Información basada en el reportaje elaborado por Emir Olivares y Alonso Urrutia para el periódico La Jornada.