El Senado de la República ha aprobado la nueva Ley de Economía Digital, una reforma que marca el fin del uso de efectivo en servicios estratégicos como gasolineras y casetas de cobro en todo el país. Esta medida busca digitalizar la economía nacional y reducir la informalidad en las transacciones diarias de millones de ciudadanos.
La normativa establece que herramientas como el telepeaje, CoDi y DiMo serán los únicos métodos de pago aceptados en estos puntos de servicio. A pesar de la modernización, la ley contempla excepciones críticas para garantizar la continuidad del servicio en situaciones de emergencia o fallas técnicas.
Excepciones y supervisión
La ley permite el uso de efectivo o cheques tradicionales única y exclusivamente cuando se presenten apagones, fallas en las redes de telecomunicaciones o interrupciones severas en los sistemas bancarios. Estas excepciones están diseñadas para evitar abusos y asegurar que los usuarios no queden varados en carreteras o estaciones de servicio.
"La transición hacia una economía sin efectivo es un paso necesario para la transparencia y la seguridad financiera", declararon legisladores durante la sesión.
A pesar de los beneficios proyectados, diversos sectores han expresado preocupación por la brecha digital, dado que millones de mexicanos aún no cuentan con acceso a cuentas bancarias o servicios de internet estables. El gobierno ha prometido implementar programas de inclusión financiera para mitigar el impacto en las zonas rurales y marginadas del país.




