En el sector de la aviación nacional existe una creciente alarma ante los movimientos que se gestan en la nueva Comisión Nacional Antimonopolios dependiente del Gobierno federal. Se analiza la posible autorización de una fusión entre dos de las aerolíneas más importantes que dominan el sector de bajo costo en el país.

La unión de estas empresas en una sola entidad les otorgaría el control de aproximadamente el 75% del mercado aéreo mexicano. Esta concentración constituiría un monopolio que afectaría no solo a otras empresas del sector, sino también a los consumidores finales de la aviación en todo el territorio nacional.

Preocupación por el desequilibrio en el mercado

La información revelada recientemente por la agencia Reuters en los Estados Unidos indica que la comisión gubernamental prepara la autorización para que se fusionen Viva Aerobus y Volaris antes de que termine el presente año. Este anuncio ha causado un amplio revuelo y preocupación por el desequilibrio que provocaría dicha competencia en la aviación mexicana.

Se ha mencionado que la aprobación de esta fusión vendría acompañada del compromiso de que ambas empresas apoyen el intento de rescate de una de las obras faraónicas del expresidente López Obrador. Este condicionamiento político ha generado críticas adicionales sobre la transparencia del proceso.

"La concentración del mercado en una sola entidad pone en riesgo la competitividad y los precios para los usuarios", señalan expertos del sector.

El impacto de esta decisión podría ser irreversible para la estructura de transporte aéreo en México, dejando a los pasajeros con menos opciones y potencialmente mayores costos en sus traslados. La sociedad civil y diversos organismos empresariales se mantienen a la expectativa de la resolución final de la comisión.