La funcionaria Wendy Briceño ha formalizado su salida de la gerencia de Banobras en el estado de Sonora, marcando un cambio significativo en la estructura administrativa federal dentro de la entidad. Esta decisión se hace pública tras semanas de tensiones políticas internas dentro del partido Morena.

Su renuncia se produce en un contexto de desacuerdos públicos respecto a la designación de Célida López como coordinadora de los esfuerzos del partido en Hermosillo. Briceño había manifestado previamente su inconformidad con dicho nombramiento, el cual consideraba que no seguía los procesos de consulta adecuados.

Contexto político y administrativo

La salida de Briceño de la institución financiera estatal ocurre en un momento donde diversos sectores han cuestionado la concentración de facultades en las dirigencias partidistas. Representantes de diversos institutos políticos han señalado que este tipo de movimientos reflejan una fractura en la unidad del movimiento en la región.

"La toma de decisiones debe ser transparente y basada en el consenso de las bases, no en imposiciones que debilitan nuestra estructura", declaró una fuente cercana a la exfuncionaria.

Se espera que en los próximos días se nombre a un encargado de despacho para continuar con las operaciones de Banobras en Sonora, una dependencia clave para el financiamiento de infraestructura pública en los municipios sonorenses.