La funcionaria Wendy Briceño confirmó su salida de la gerencia de Banobras en el estado de Sonora, marcando un cambio significativo en la estructura de representación federal en la entidad. Esta decisión se formalizó durante la jornada del 22 de octubre, tras un periodo de tensiones internas dentro de la estructura política local.
Su salida se da semanas después de que manifestara públicamente su desacuerdo con la designación de Célida López como coordinadora de Morena en Hermosillo, una posición a la que también aspiraba Briceño. Este movimiento refleja las fracturas y reacomodos que enfrenta el partido oficialista de cara a los próximos procesos electorales en la región.
Contexto de la renuncia
La trayectoria de Wendy Briceño ha estado marcada por su participación activa en la administración pública y su cercanía con los proyectos de la Cuarta Transformación. Sin embargo, la reciente disputa por las coordinaciones territoriales en la capital sonorense parece haber sido el detonante definitivo para su separación del cargo en la banca de desarrollo.
Hasta el momento, no se ha emitido un comunicado oficial por parte de la dirigencia nacional de Banobras sobre quién ocupará la vacante dejada por la exfuncionaria. Se espera que en los próximos días se nombre a un encargado de despacho para asegurar la continuidad de los programas de financiamiento a infraestructura municipal que gestiona la institución.
"Las diferencias de visión sobre el rumbo del movimiento en Hermosillo son insostenibles para mantener una posición de esta naturaleza", señalaron fuentes cercanas a la exgerente.
La salida de Briceño abre un nuevo capítulo en la política sonorense, donde la unidad de Morena se ve puesta a prueba ante la competencia interna por las candidaturas y posiciones de mando en los municipios más importantes del estado.




