La Unión Ganadera Regional de Sonora (UGRS) informó este 16 de octubre sobre la suspensión temporal de la exportación de ganado bovino hacia los Estados Unidos. La medida fue tomada tras la detección de una lesión compatible con fiebre aftosa en un ejemplar durante los protocolos de inspección sanitaria.

Las autoridades estatales y federales han activado los protocolos de emergencia para realizar las pruebas de laboratorio necesarias y descartar la presencia de esta enfermedad en el hato ganadero de la entidad. La vigilancia epidemiológica se ha intensificado en los puntos de inspección fronterizos y en los ranchos de origen del animal afectado.

Impacto en el sector ganadero

Esta suspensión representa un desafío significativo para los productores sonorenses, quienes dependen de la exportación hacia el mercado estadounidense como uno de sus principales motores económicos. La UGRS ha solicitado a los ganaderos mantener la calma y colaborar con las autoridades sanitarias para agilizar los procesos de certificación.

El gobernador Alfonso Durazo ha instruido a la Secretaría de Agricultura estatal para que brinde el apoyo necesario a los productores afectados. Se espera que los resultados de las pruebas de laboratorio estén disponibles en las próximas 48 horas para determinar si la exportación puede reanudarse o si se requieren medidas adicionales de contención.

"Estamos trabajando en estrecha coordinación con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos para garantizar la sanidad de nuestro ganado", señaló un vocero de la unión ganadera.

La industria ganadera en Sonora es un pilar fundamental de la economía regional, generando miles de empleos directos e indirectos. La detección temprana de cualquier anomalía sanitaria es crucial para proteger el estatus zoosanitario que el estado ha mantenido durante años ante los mercados internacionales.