La reciente implementación del registro obligatorio de dispositivos móviles vinculados a la CURP ha generado una ola de incertidumbre entre los usuarios mexicanos. Ante el temor por la privacidad y el posible bloqueo masivo de líneas, muchos ciudadanos han buscado alternativas digitales para mantener su conectividad sin cumplir con los nuevos requisitos gubernamentales.
Una de las opciones más socorridas ha sido la contratación de eSIM extranjeras, las cuales permiten operar en redes locales mediante itinerancia internacional. Sin embargo, especialistas en telecomunicaciones han advertido que esta estrategia podría resultar financieramente insostenible para el usuario promedio a mediano plazo.
Impacto económico en el bolsillo
De acuerdo con los análisis técnicos, el costo de mantener una tarjeta virtual internacional para conservar datos móviles puede elevarse hasta diez veces más que el pago de un plan de telefonía convencional en México. Esta disparidad se debe a las tarifas de interconexión y a la falta de subsidios que las operadoras locales aplican en sus paquetes de datos.
"El uso de servicios internacionales como medida de evasión es una solución temporal que castiga severamente la economía familiar", señalaron expertos del sector.
Además del costo, los usuarios enfrentan riesgos técnicos, como la inestabilidad en la velocidad de navegación y la posible incompatibilidad con servicios de mensajería que requieren un número local verificado. Las autoridades han reiterado que el registro es un paso necesario para combatir el uso de dispositivos en actividades ilícitas, aunque la medida sigue siendo objeto de debate público.




