Los transportistas de Sonora han confirmado su participación en el paro nacional programado para este lunes, con el objetivo de exigir un alto a la creciente inseguridad en las carreteras y la excesiva sobrerregulación que afecta al gremio. La movilización busca visibilizar las condiciones críticas bajo las cuales operan los conductores en las rutas federales del estado.

El sector ha señalado que la problemática no solo se limita a los riesgos de asaltos y violencia, sino también a la carga administrativa que enfrentan diariamente. Según representantes del gremio, la duplicidad de permisos entre autoridades federales, estatales y municipales ha generado un entorno operativo sumamente complejo y costoso para las empresas de logística.

Impacto en la operatividad del sector

Guillermo Valdez, referente del sector, destacó que los transportistas enfrentan dificultades constantes que van desde cobros irregulares en las carreteras hasta un marco legal difícil de cumplir. Esta situación ha provocado que la eficiencia operativa disminuya considerablemente en los últimos meses, afectando la cadena de suministro regional.

A pesar de los desafíos, se ha reportado una mejora en ciertos indicadores internacionales. La Cámara Nacional del Autotransporte de Carga (Canacar) estima que el retiro de visas B1 a los transportistas de Sonora ha disminuido en un 50%, aunque persisten casos aislados por temas de cabotaje en Estados Unidos que siguen bajo revisión.

"El sector ha sufrido diversas dificultades que van desde cobros constantes en la carretera hasta permisos federales que se duplican", señaló Guillermo Valdez.

La movilización de este lunes pretende ser un llamado urgente a las autoridades para establecer mesas de diálogo que permitan reducir la burocracia y garantizar la integridad física de los operadores en las vías de comunicación más peligrosas de la entidad.