La incorporación estratégica de tecnología e innovación representa un elemento determinante para fortalecer las distintas vocaciones productivas del estado y maximizar el potencial específico de cada zona geográfica, según expuso Javier Lamarque Cano al remarcar que cualquier modelo de desarrollo integral debe originarse en las particularidades territoriales de Sonora.
Durante recientes encuentros sostenidos con representantes de diversos medios de comunicación, se enfatizó que la entidad concentra realidades socioeconómicas sumamente diferenciadas que abarcan la franja fronteriza, las planicies desérticas, los valles agrícolas, los litorales y la sierra. Por ello, cobra especial relevancia identificar y respaldar formalmente las infraestructuras y capacidades productivas construidas a lo largo de décadas por las comunidades locales.
Modernización adaptada a las regiones y mercados
Al abordar puntualmente este panorama en el municipio de Nogales, se propuso acelerar la modernización técnica de las actividades productivas convencionales para sincronizarlas con las fluctuaciones de los mercados globales, las exigencias económicas y las variaciones climáticas que impactan de forma directa al noroeste del país.
La actividad industrial y el sector servicios en los municipios fronterizos coexisten con la fortaleza agropecuaria de los valles y los aprovechamientos pesqueros de la costa. De acuerdo con el planteamiento, esta diversidad estructural conforma un ecosistema económico capaz de expandirse si se apoya en investigación aplicada, transferencia de conocimientos y capacitación técnica especializada.
"Reconocer las vocaciones regionales permite comprender mejor el potencial económico de Sonora y vincular desarrollo, tecnología y territorio con un propósito central: que el crecimiento de las actividades productivas se refleje en bienestar y prosperidad compartida para las familias."
Finalmente, se recalcó que la articulación entre autoridades, sectores productivos e instituciones académicas debe orientarse a evitar la concentración del crecimiento, canalizando inversiones hacia proyectos comunitarios de alto valor agregado que mejoren el ingreso real en cada uno de los municipios sonorenses.




