Una estudiante transgénero del plantel Cecytes La Manga, ubicado en Hermosillo, fue víctima de una agresión física por parte de un grupo de compañeras al concluir su jornada escolar. El incidente, que ha generado indignación en la comunidad educativa, fue captado en video y difundido ampliamente en redes sociales, lo que permitió la rápida intervención de las autoridades escolares.
Tras los hechos, la dirección del plantel confirmó la expulsión inmediata de las alumnas responsables de la agresión, bajo una política de cero tolerancia ante actos de violencia y discriminación. Asimismo, se procedió a interponer una denuncia formal ante la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora para que se deslinden las responsabilidades penales correspondientes por las lesiones causadas.
Llamado a la prevención y respeto
La Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) ha emitido un pronunciamiento instando a las instituciones educativas a reforzar los protocolos de seguridad y sensibilización sobre la diversidad sexual. Especialistas en psicología educativa señalan que este tipo de actos reflejan una necesidad urgente de implementar programas de educación inclusiva desde el nivel medio superior.
"La violencia por motivos de identidad de género es una violación grave a los derechos humanos que no puede ser tolerada en ningún espacio educativo", señalaron representantes de la CEDH.
El caso ha puesto en el centro del debate la seguridad de los estudiantes pertenecientes a la comunidad LGBT+ en los planteles públicos de la capital sonorense. Se espera que en los próximos días se realicen mesas de trabajo entre padres de familia, directivos y autoridades estatales para prevenir futuros incidentes de odio.




