Una importante fuga de gas registrada en las instalaciones del Hospital Fernando Ocaranza del ISSSTE en Hermosillo, obligó a las autoridades a realizar una evacuación preventiva de pacientes y personal médico. El incidente generó una movilización inmediata de los cuerpos de emergencia para controlar la situación y evitar riesgos mayores para la población hospitalaria.
La situación vuelve a poner bajo la lupa las condiciones del nosocomio, que ha enfrentado constantes reclamos por fallas de infraestructura y servicios básicos. Los protocolos de seguridad fueron activados tras detectarse el fuerte olor a combustible en diversas áreas del edificio, lo que derivó en el traslado temporal de personas hacia zonas seguras fuera del inmueble.
Contexto de infraestructura hospitalaria
Este evento se suma a una serie de reportes previos sobre el deterioro de las instalaciones del ISSSTE en la capital de Sonora. La falta de mantenimiento preventivo ha sido una queja recurrente por parte de los derechohabientes, quienes exigen una intervención profunda para garantizar la seguridad de quienes acuden a recibir atención médica.
Las autoridades de Protección Civil mantienen una inspección exhaustiva en el área afectada para determinar el origen exacto de la fuga. Se espera que en las próximas horas se emita un dictamen técnico que aclare si el sistema de tuberías requiere una sustitución total o si se trató de una falla puntual en las válvulas de suministro.
"La prioridad absoluta es salvaguardar la integridad de los pacientes y del personal que labora en la institución", señalaron fuentes de emergencia en el lugar.
Mientras tanto, los servicios de consulta externa y cirugías programadas han sido suspendidos temporalmente hasta que se garantice que el entorno es seguro para retomar las actividades normales. La comunidad hermosillense permanece atenta a los comunicados oficiales sobre la reapertura del hospital.




