La combinación de rentas elevadas, la severa falta de estacionamiento y el clima extremo, sumado a la rápida evolución de los hábitos de consumo, está asfixiando la actividad comercial en el Centro de Hermosillo, donde ya se registra el cierre de por lo menos 70 establecimientos en el primer cuadro de la ciudad.

Luis Núñez Noriega, economista y especialista en Desarrollo Económico Regional, explicó que este declive no es nuevo, sino que arrastra causas complejas desde la pandemia de 2020, cuando la contingencia obligó a bajar las cortinas a aquellos negocios incapaces de costear rentas en medio de un desplome de ventas. Para diciembre de 2025, la Unión de Comerciantes ya reportaba una caída del 25% en afluencia y ventas respecto al año anterior, cifra que coincide con la preocupante estimación de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (Canaco Servytur), que cifra en 70 los negocios que han desaparecido recientemente en el sector.


La pesada carga de emprender en el primer cuadro

A las rentas exorbitantes se suma la alta inversión que requiere el comercio en pequeño para subsistir. Martín Zalazar Zazueta, presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño (Canacope), estimó que poner en marcha un negocio regular exige un capital inicial de entre 60 mil y 80 mil pesos. Este esfuerzo financiero inicial se ve rápidamente amenazado por los gastos corrientes, la burocracia en trámites estatales y municipales, y la persistente competencia del comercio informal. "Son tiempos difíciles ahorita y las rentas que están pagando los comercios son muy caras, por lo que muchos optan por cerrar", apuntó Zalazar Zazueta.

Aparte del costo operativo, la experiencia de compra en el Centro se ha vuelto cuesta arriba para los hermosillenses. El déficit de espacios para aparcar y la falta de áreas con sombra y vegetación para mitigar las altas temperaturas desincentivan las visitas, al tiempo que las plataformas de comercio electrónico, disparadas tras la crisis sanitaria, ofrecen una comodidad difícil de igualar para el comercio tradicional. "El consumidor puede comparar precios, encontrar una mayor variedad de productos y recibirlos en su domicilio, muchas veces a precios con los que el pequeño comercio tradicional difícilmente puede competir", señaló Núñez Noriega.


Propuestas para la reinvención del Centro

Lejos de predecir la desaparición del Centro, el especialista en economía enfatizó que la zona atraviesa una transformación necesaria. Para rescatar este histórico motor económico y volver a atraer a los compradores, Núñez Noriega planteó la urgencia de implementar mejoras clave:

  • Accesibilidad: Resolver el déficit de estacionamiento y reordenar el tránsito.
  • Infraestructura: Incorporar sombra natural o artificial y habilitar más espacios peatonales para mitigar el calor.
  • Seguridad: Reforzar la vigilancia en el primer cuadro.
  • Diversificación: Ampliar la oferta hacia la gastronomía y el entretenimiento familiar.
  • Digitalización: Capacitar y apoyar a los comerciantes tradicionales para que adopten redes sociales, comercio electrónico y entregas a domicilio.


"El reto es mejorar su accesibilidad, estacionamiento, sombra y espacios peatonales, seguridad y oferta de entretenimiento y gastronomía, además de impulsar que los negocios tradicionales incorporen redes sociales, comercio electrónico y servicio a domicilio", concluyó Núñez Noriega, señalando la ruta para que el Centro no solo sobreviva, sino que se revitalice.


Información basada en el reportaje de Tanya Vásquez para El Imparcial.