El paso del huracán “Polo”, que alcanzó la categoría uno, impactó la costa de Sonora por el municipio de Guaymas, dejando un saldo blanco según informaron las autoridades estatales. El fenómeno meteorológico trajo consigo vientos sostenidos de hasta 120 kilómetros por hora y precipitaciones significativas en diversas regiones del estado.
El gobernador Alfonso Durazo Montaño confirmó que, a pesar de la intensidad del meteoro, no se registraron pérdidas humanas que lamentar. El mandatario destacó la eficacia de los protocolos de protección civil implementados antes y durante la contingencia, lo que permitió salvaguardar la integridad de la población en las zonas de mayor riesgo.
Impacto en la infraestructura y economía
Las lluvias dejaron un acumulado superior a los 300 milímetros, provocando inundaciones considerables en los municipios de Guaymas, Empalme y Cajeme. Estas condiciones obligaron a la suspensión temporal de actividades en diversos sectores para evitar riesgos mayores a la ciudadanía.
Tras la evaluación de los daños, el Ejecutivo estatal anunció que las actividades económicas y productivas en la entidad se reanudarán de manera gradual. Las brigadas de limpieza y atención a la infraestructura básica ya se encuentran trabajando en las zonas afectadas para restablecer los servicios públicos a la brevedad posible.
"Afortunadamente, el saldo es blanco y ya estamos trabajando en la recuperación de las zonas afectadas por las lluvias", declaró el gobernador Alfonso Durazo.
Las autoridades mantienen un monitoreo constante sobre los niveles de los cauces y presas en el estado, exhortando a la población a seguir las recomendaciones oficiales ante posibles remanentes de humedad. Se espera que en las próximas 48 horas la situación climática se normalice en todo el territorio sonorense.




