La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó el compromiso de su administración para salvaguardar el Golfo de California. Estas declaraciones surgieron en el contexto de la construcción de la planta de gas licuado Amigo LNG en el estado de Sonora.

Durante su conferencia de prensa del 21 de octubre, la mandataria minimizó las preocupaciones sobre el impacto ambiental del proyecto. Aseguró que la planta ocuparía apenas el 0.005% de la superficie del área industrial de Guaymas, manteniendo un impacto mínimo en el ecosistema marino.

Revisión de impactos ambientales

La presidenta explicó que actualmente se están realizando nuevas revisiones sobre los impactos ambientales del proyecto. Esto responde a un amparo interpuesto por grupos ambientalistas que ha mantenido suspendido el funcionamiento de la planta.

Se estima que, de entrar en operación, el proyecto incrementaría en un 4% el tráfico marítimo existente en la zona. El gobierno federal sostiene que este aumento es manejable bajo estrictos protocolos de seguridad y vigilancia ambiental.

"Nuestro gobierno tiene la responsabilidad de garantizar que el desarrollo industrial no comprometa la riqueza natural de nuestras costas", declaró Sheinbaum.

La situación legal del proyecto sigue bajo análisis judicial, mientras las autoridades federales coordinan con las instancias locales para asegurar el cumplimiento de las normativas vigentes. La protección del Golfo de California se mantiene como una prioridad en la agenda ambiental del sexenio.